CAPITALIDAD EUROPEA DEL COMERCIO DE PROXIMIDAD

Hagamos Ciudad, Hagamos Comercio, Hagamos Europa

Vitrines d’Europe propone crear la Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad (CECP) itinerante entre las principales ciudades y capitales comerciales de Europa.

El objetivo es poner en valor el comercio de proximidad y contribuir a la conciencia colectiva de su importancia económicamente (creación y anclaje de riqueza y fiscalidad) y socialmente (empleo y creación de comunidad).

El comercio de proximidad es un factor de identidad europea, preserva su estilo de vida y el modelo de sus ciudades.

El comercio vertebra pueblos y ciudades de Europa, estructura la vida en su entorno.


El comercio de proximidad son Pymes y Micropymes.


El comercio de proximidad crea empleo local y ancla la riqueza.


El comercio de proximidad es sostenible (servicios a 15 minutos andando).


El comercio de proximidad es la base del comercio europeo y permite cadenas de suministro más ágiles y seguras.


El comercio de proximidad es un factor de identidad europea, preserva su estilo de vida y el modelo de sus ciudades.

¿Quién formula la propuesta?

Barcelona Comerç, entidad de comercio de proximidad que agrupa a 22 ejes comerciales y casi 25.000 comercios de la ciudad de Barcelona, en su radio de influencia, formula la propuesta en nombre y representando a Vitrines d’Europe.

Ostenta la secretaría general de Vitrines d’Europe, asociación de comerciantes de proximidad que agrupa además a Commerçants de France, Confesercenti Emilia Romagna (Italia) yAsociaçao Comercial e Industrial de Barcelos(Portugal).

El comercio de proximidad es una de las bases más sólidas no sólo del Comercio Europeo, sino también de la economía europea.

Es necesario fomentar y preservar los productos y servicios propios de las ciudades y regiones de la UE. Para el propio concepto de Mercado Único Europeo y para que la Comisión europea pueda definir denominaciones de origen protegidas que promuevan nuestros productos en el mercado interno y en global, preservándolos de la competencia espuria de otros productos que le trataran de sustituir sin los condicionantes del origen geográfico y de la materia prima que los hacen únicos.


El comercio de proximidad ancla la riqueza, los puestos de trabajo y la cohesión social del territorio europeo.

Como expresa la presidenta Von der Leyen, el 85% de los puestos de trabajo en la Unión Europea están creados por PYMES y las empresas europeas son el 99% del total de las empresas europeas

En este contexto, del mercado de trabajo y del paro, desde el punto de vista delEquidady con datos del barómetro deEurostat, en abril de 2021 elparo juvenilregistraba una tasa del 17.1%; más del doble de la tasa de paro general de la Unión Europea, que registraba un 8%. El proyecto CECP propone acciones y programas de digitalización del comercio de proximidad que movilice y ocupe el talento digital de los jóvenes para modernizar las herramientas digitales de relación de las pymes y comercios con la clientela, así como los canales de venta, en la línea de la omnicanalidad.

Como ejemplo, proyectos como “Re-conectant”, en el marco de una iniciativa cofinanciada con fondos públicos de la Unión Europea (FEDER) y privados, deben contribuir a fortalecer y extender las TIC a los comercios. Entre Barcelona Comerç, el Gobierno Local y una gran empresa de la Energía, Endesa, se está ayudando a digitalizar 400 comercios de la ciudad, ocupando 20 agentes digitales jóvenes, en paro y con menos de 5 años desde la finalización de su grado universitario.


El comercio local asegura la seguridad, agilidad y viabilidad de las cadenas de suministro.

Lo hemos visto especialmente frente a la pandemia de la Covid.


El comercio local es un sector que contribuye a la autonomía estratégica abierta.

Europa depende de materias primas, bienes y servicios que en muchas ocasiones provienen del resto del mundo, pero la seguridad, la suficiencia y la fortaleza necesita un comercio europeo y una industria local y europea fuerte.


No se puede entender la identidad de Europa y el estilo de vida de sus ciudades sin un comercio local que da vida a las calles y barrios, aporta seguridad, alumbrado, movilidad sostenible y relaciones humanas perdurables.


La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad impulsaría la Resiliencia y Equidad de las ciudades, regiones y estados europeos.

La Unión Europea debe reconocer que defender los productos y servicios propios, aquellos reconocidos en el mercado único, frente a la amenaza desleal de las Big Tech, comporta fomentar el Comercio Local como puntal del Comercio Europeo.

La mayoría de los consumidores pensábamos que recibíamos algo por nada, que recibíamos servicios gratuitos: búsquedas en Internet gratuitas y una nueva forma de conectarse con familiares, amigos y personas conocidas. De hecho, nuestras acciones, preferencias y comunicaciones se han estado vigilando y convirtiendo en objeto de venta. En paralelo, los tecnólogos del comportamiento desplegaban algoritmos inteligentes para empujar a las personas consumidoras hacia el contenido y los productos que las plataformas querían promover (click bait).

Ya se ha extendido la conciencia y la acción en los reguladores. Por ejemplo, a través de los reglamentos y de las propias Directivas europeas de Servicios Digitales y de Mercados Digitales, se afianza la necesidad de proteger a las personas consumidoras y volver a un comercio europeo con más garantías, como consideramos que ofrece el Comercio Local.

En el marco de las Big Tech, corríamos, entre otras amenazas, el riesgo de que las personas usuarias pagaran los servicios en una ‘nueva divisa’: nuestros datos personales, sin saber exactamente qué uso hace la empresa que nos da el servicio supuestamente gratuito.

El comercio local tributa en las haciendas locales y estatales y representa, en cuanto a actividad económica, porcentajes que pueden alcanzar hasta el 15% PIB local. Es un sector comprometido con la generación de riqueza y su distribución frente a las grandes compañías del comercio electrónico global más susceptibles de no ser contribuyentes comprometidos con las haciendas públicas de la Unión Europea.


Hagamos comercio, hagamos ciudad y hagamos Europa.

En el ámbito del urbanismo y la dinámica urbana, la ciudad de los 15 minutos debe permitir la felicidad de los europeos con un estilo de vida donde el trabajo, los servicios, las escuelas de los niños, los equipamientos públicos están cerca; a quince minutos, de la ciudadanía, como París y Barcelona ya muestran, y cómo la ciudad compacta, mediterránea representa.


El comercio vertebra pueblos y ciudades de Europa la vida en su entorno.

Ante la competencia desleal de las Big Tech, es necesario afianzar el compromiso por los Derechos del Consumo de los europeos y europeas, asegurar que las grandes plataformas no transforman el estilo de vida y la propia ciudad europea, no sólo regulándolas, sino estimulando formas de comercio y de forma urbana propias de la cultura y la identidad europea . El comercio de proximidad realiza una tarea común con las personas consumidoras y establece una relación muy estrecha con ellas.

La Europa democrática, de abajo a arriba, necesidad de una Sociedad Civil robusta, participativa, europeísta aliada de las instituciones locales, regionales, estatales y europeas. Por eso de las asociaciones de comerciantes europeas proponemos un proyecto a las instituciones europeas para construirlo juntos.

La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad quiere también extender la mirada a todos los Estados, regiones y ciudad que conforman la Unión Europea, también en el este y el centro de los 28 socios, más allá del núcleo de los primeros estados que fundaron la CEE en 1957, y en las sucesivas ampliaciones territoriales hasta la actual Unión Europea. Creemos que la CECP debe ser una herramienta que contribuya a que el modelo social y el estilo de vida europeo, el modelo de ciudad que permite unas formas de vida más humanizadas y sostenibles, se consolide también en los estados, regiones y ciudades de toda la Unión, desde de Europa Occidental, en Europa Central y Oriental.


La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad debería ser un proyecto aliado e implementador de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y del Green Deal europeo.

En la misión de aterrizar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que nos interpela a todos y todas, ciudadanía, empresas, distintos niveles de gobierno y sectores económicos, el comercio de proximidad puede tener una función valiosa como agente prescriptor. El sector puede contribuir a aterrizar los 17 ODS y especialmente, los 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 17.

Son muchos millones de europeos y europeas que a diario pasan por los comercios y tiendas de sus barrios y municipios; y el comercio de proximidad, sus asociaciones pueden divulgar y extender la conciencia y compromiso en la Agenda 2030. LaCECP promoverá la evaluación de comercios, pymes y asociaciones de comerciantes, respecto al grado de cumplimiento de las ODS.

Principios y antecedentes de la necesidad europea del proyecto

El comercio de proximidad es una de las bases más sólidas no sólo del Comercio Europeo, sino también de la economía europea.

Es necesario fomentar y preservar los productos y servicios propios de las ciudades y regiones de la UE. Para el propio concepto de Mercado Único Europeo y para que la Comisión europea pueda definir denominaciones de origen protegidas que promuevan nuestros productos en el mercado interno y en global, preservándolos de la competencia espuria de otros productos que le trataran de sustituir sin los condicionantes del origen geográfico y de la materia prima que los hacen únicos.


El comercio de proximidad ancla la riqueza, los puestos de trabajo y la cohesión social del territorio europeo.

Como expresa la presidenta Von der Leyen, el 85% de los puestos de trabajo en la Unión Europea están creados por PYMES y las empresas europeas son el 99% del total de las empresas europeas

En este contexto, del mercado de trabajo y del paro, desde el punto de vista delEquidady con datos del barómetro deEurostat, en abril de 2021 elparo juvenilregistraba una tasa del 17.1%; más del doble de la tasa de paro general de la Unión Europea, que registraba un 8%. El proyecto CECP propone acciones y programas de digitalización del comercio de proximidad que movilice y ocupe el talento digital de los jóvenes para modernizar las herramientas digitales de relación de las pymes y comercios con la clientela, así como los canales de venta, en la línea de la omnicanalidad.

Como ejemplo, proyectos como “Re-conectant”, en el marco de una iniciativa cofinanciada con fondos públicos de la Unión Europea (FEDER) y privados, deben contribuir a fortalecer y extender las TIC a los comercios. Entre Barcelona Comerç, el Gobierno Local y una gran empresa de la Energía, Endesa, se está ayudando a digitalizar 400 comercios de la ciudad, ocupando 20 agentes digitales jóvenes, en paro y con menos de 5 años desde la finalización de su grado universitario.


El comercio local asegura la seguridad, agilidad y viabilidad de las cadenas de suministro.

Lo hemos visto especialmente frente a la pandemia de la Covid.


El comercio local es un sector que contribuye a la autonomía estratégica abierta.

Europa depende de materias primas, bienes y servicios que en muchas ocasiones provienen del resto del mundo, pero la seguridad, la suficiencia y la fortaleza necesita un comercio europeo y una industria local y europea fuerte.


No se puede entender la identidad de Europa y el estilo de vida de sus ciudades sin un comercio local que da vida a las calles y barrios, aporta seguridad, alumbrado, movilidad sostenible y relaciones humanas perdurables.


La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad impulsaría la Resiliencia y Equidad de las ciudades, regiones y estados europeos.

La Unión Europea debe reconocer que defender los productos y servicios propios, aquellos reconocidos en el mercado único, frente a la amenaza desleal de las Big Tech, comporta fomentar el Comercio Local como puntal del Comercio Europeo.

La mayoría de los consumidores pensábamos que recibíamos algo por nada, que recibíamos servicios gratuitos: búsquedas en Internet gratuitas y una nueva forma de conectarse con familiares, amigos y personas conocidas. De hecho, nuestras acciones, preferencias y comunicaciones se han estado vigilando y convirtiendo en objeto de venta. En paralelo, los tecnólogos del comportamiento desplegaban algoritmos inteligentes para empujar a las personas consumidoras hacia el contenido y los productos que las plataformas querían promover (click bait).

Ya se ha extendido la conciencia y la acción en los reguladores. Por ejemplo, a través de los reglamentos y de las propias Directivas europeas de Servicios Digitales y de Mercados Digitales, se afianza la necesidad de proteger a las personas consumidoras y volver a un comercio europeo con más garantías, como consideramos que ofrece el Comercio Local.

En el marco de las Big Tech, corríamos, entre otras amenazas, el riesgo de que las personas usuarias pagaran los servicios en una ‘nueva divisa’: nuestros datos personales, sin saber exactamente qué uso hace la empresa que nos da el servicio supuestamente gratuito.

El comercio local tributa en las haciendas locales y estatales y representa, en cuanto a actividad económica, porcentajes que pueden alcanzar hasta el 15% PIB local. Es un sector comprometido con la generación de riqueza y su distribución frente a las grandes compañías del comercio electrónico global más susceptibles de no ser contribuyentes comprometidos con las haciendas públicas de la Unión Europea.


Hagamos comercio, hagamos ciudad y hagamos Europa.

En el ámbito del urbanismo y la dinámica urbana, la ciudad de los 15 minutos debe permitir la felicidad de los europeos con un estilo de vida donde el trabajo, los servicios, las escuelas de los niños, los equipamientos públicos están cerca; a quince minutos, de la ciudadanía, como París y Barcelona ya muestran, y cómo la ciudad compacta, mediterránea representa.


El comercio vertebra pueblos y ciudades de Europa la vida en su entorno.

Ante la competencia desleal de las Big Tech, es necesario afianzar el compromiso por los Derechos del Consumo de los europeos y europeas, asegurar que las grandes plataformas no transforman el estilo de vida y la propia ciudad europea, no sólo regulándolas, sino estimulando formas de comercio y de forma urbana propias de la cultura y la identidad europea . El comercio de proximidad realiza una tarea común con las personas consumidoras y establece una relación muy estrecha con ellas.

La Europa democrática, de abajo a arriba, necesidad de una Sociedad Civil robusta, participativa, europeísta aliada de las instituciones locales, regionales, estatales y europeas. Por eso de las asociaciones de comerciantes europeas proponemos un proyecto a las instituciones europeas para construirlo juntos.

La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad quiere también extender la mirada a todos los Estados, regiones y ciudad que conforman la Unión Europea, también en el este y el centro de los 28 socios, más allá del núcleo de los primeros estados que fundaron la CEE en 1957, y en las sucesivas ampliaciones territoriales hasta la actual Unión Europea. Creemos que la CECP debe ser una herramienta que contribuya a que el modelo social y el estilo de vida europeo, el modelo de ciudad que permite unas formas de vida más humanizadas y sostenibles, se consolide también en los estados, regiones y ciudades de toda la Unión, desde de Europa Occidental, en Europa Central y Oriental.


La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad debería ser un proyecto aliado e implementador de la Agenda 2030 de Naciones Unidas y del Green Deal europeo.

En la misión de aterrizar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que nos interpela a todos y todas, ciudadanía, empresas, distintos niveles de gobierno y sectores económicos, el comercio de proximidad puede tener una función valiosa como agente prescriptor. El sector puede contribuir a aterrizar los 17 ODS y especialmente, los 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 17.

Son muchos millones de europeos y europeas que a diario pasan por los comercios y tiendas de sus barrios y municipios; y el comercio de proximidad, sus asociaciones pueden divulgar y extender la conciencia y compromiso en la Agenda 2030. LaCECP promoverá la evaluación de comercios, pymes y asociaciones de comerciantes, respecto al grado de cumplimiento de las ODS.

Definición y planteamiento de implementación de la CECP

La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad (CECP) propone cada año, a partir de 2023, que una ciudad europea albergue un año de jornadas, talleres de buenas prácticas, iniciativas de digitalización del comercio, de innovación tecnológica, eventos de cultura y comercio de proximidad, organizadas por la ciudad elegida y coorganizada con la Oficina Técnica y sede permanente de esta Capitalidad.

Se propone seguir, a grandes líneas, el modelo propuesto por la Comisión Europea para la Ciudad Capital de la Cultura Europea, en la que, un comité formado para la Comisión Europea, Parlamento Europeo, Comité de las Regiones, elige la ciudad sede, a partir de unas propuestas de ciudad candidatas dirigidas por los estados y regiones a este comité .

En el caso de la Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad que se propone, existiría una Comisión de Representación que elegiría cada año a la ciudad sede. Dentro del cual aparte de las instituciones europeas, estatales, regionales y locales, Barcelona Comerç y Vitrines de Europe ( y con acuerdos con otras entidades del sector) serían –como sociedad civil– las responsables de la gestión, organización y de albergar en Barcelona, la sede de esta Comisión y Oficina Técnica de la CECP y de organizar la Comisión de Representación que elegiría a las ciudades candidatas y su programa, también con la colaboración de personas expertas.

La Secretaría Técnica de esta Oficina, en coordinación con cada ciudad sede, apoyaría los eventos.

Definición y planteamiento de implementación de la CECP

La Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad (CECP) propone cada año, a partir de 2023, que una ciudad europea albergue un año de jornadas, talleres de buenas prácticas, iniciativas de digitalización del comercio, de innovación tecnológica, eventos de cultura y comercio de proximidad, organizadas por la ciudad elegida y coorganizada con la Oficina Técnica y sede permanente de esta Capitalidad.

Se propone seguir, a grandes líneas, el modelo propuesto por la Comisión Europea para la Ciudad Capital de la Cultura Europea, en la que, un comité formado para la Comisión Europea, Parlamento Europeo, Comité de las Regiones, elige la ciudad sede, a partir de unas propuestas de ciudad candidatas dirigidas por los estados y regiones a este comité .

En el caso de la Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad que se propone, existiría una Comisión de Representación que elegiría cada año a la ciudad sede. Dentro del cual aparte de las instituciones europeas, estatales, regionales y locales, Barcelona Comerç y Vitrines de Europe ( y con acuerdos con otras entidades del sector) serían –como sociedad civil– las responsables de la gestión, organización y de albergar en Barcelona, la sede de esta Comisión y Oficina Técnica de la CECP y de organizar la Comisión de Representación que elegiría a las ciudades candidatas y su programa, también con la colaboración de personas expertas.

La Secretaría Técnica de esta Oficina, en coordinación con cada ciudad sede, apoyaría los eventos.

Para el 2023 se propone que la primera ciudad Capital Europea del Comercio de Proximidad pueda ser Barcelona.

En este caso, proponemos un programa abierto y flexible de eventos que también puede servir para futuras candidaturas.

  • Jornadas Europeas del Comercio de Proximidad: debate con expertos, agentes, academia, etc.
  • Debate sobre el comercio y la fabricación local como base del comercio europeo y aliado en sus retos: autonomía estrategia, fortaleza de las cadenas de suministro, entre otros.
  • Forma urbana y actividad económica de proximidad: debate sobre la ciudad de los 15 minutos.
  • Iniciativas de digitalización del comercio y servicios de proximidady su función para el empleo juvenil (proyecto Re-connectant-acompañar e implementar herramientas digitales en el pequeño comercio y Pymes).
  • Evaluación y cumplimiento de las ODS en el comercio y servicios de proximidad, avanzando en la Agenda Urbana y 2030 de Naciones Unidas.
  • La Escuela y el comercio de proximidad, construyendo valores, haciendo pedagogía de los derechos de consumo y de cómo el consumo da forma a las ciudades y al mundo.
  • Organización de eventos en espacios y equipamientos públicos que creen sinergias entre la cultura, el deporte, el turismo y el comercio de proximidad.
  • Impulso a la innovación tecnológica y la formación, con la creación e impulso del Barcelona Shopping Lab.
  • Debate sobre los nuevos consumidores, redes sociales, resolución de conflictos, etc.
  • Los problemas del Comercio de Proximidad frente a proveedores y suministradores de productos y servicios.

Como argumento de oportunidad, consideramos que la CECP es una herramienta que puede llegar en un momento crucial de reanudación económica, social y política de la vida de los pueblos y ciudades de la Unión Europea.

Después de la crisis de la pandemia de la COVID 19 consideramos que es una propuesta que puede formar de la reflexión y de la acción, de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, y que puede conectar el ideal europeo con la vida de todos los días de los europeos y las europeas en las calles, en los barrios, en las pymes, en las ciudades de Europa, conectando la historia y esencia de la identidad europea (desde los burgos de la baja edad media a las ciudades estado del Renacimiento) con el presente y futuro de cómo deben ser y cómo serán las ciudades europeas como base de nuestra común identidad.

Por todo ello y atendiendo a las razones, principios y valores expuestos en el presente documento, formulamos esta propuesta a la Comisión de Peticiones de Parlamento Europeo (PE), para que pueda ser admitida a trámite, debatida y, en su caso, aprobada por la Comisión de PE referida, y posteriormente sea enviada y adoptada por la Comisión Europea para que el proyecto de CECP pueda hacerse realidad, en beneficio de la Unión Europea, sus ciudades, regiones y el comercio local y europeo.

Proyecto presentado ante el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo en junio de 2021

Como argumento de oportunidad, consideramos que la CECP es una herramienta que puede llegar en un momento crucial de reanudación económica, social y política de la vida de los pueblos y ciudades de la Unión Europea.

Después de la crisis de la pandemia de la COVID 19 consideramos que es una propuesta que puede formar de la reflexión y de la acción, de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, y que puede conectar el ideal europeo con la vida de todos los días de los europeos y las europeas en las calles, en los barrios, en las pymes, en las ciudades de Europa, conectando la historia y esencia de la identidad europea (desde los burgos de la baja edad media a las ciudades estado del Renacimiento) con el presente y futuro de cómo deben ser y cómo serán las ciudades europeas como base de nuestra común identidad.

Por todo ello y atendiendo a las razones, principios y valores expuestos en el presente documento, formulamos esta propuesta a la Comisión de Peticiones de Parlamento Europeo (PE), para que pueda ser admitida a trámite, debatida y, en su caso, aprobada por la Comisión de PE referida, y posteriormente sea enviada y adoptada por la Comisión Europea para que el proyecto de CECP pueda hacerse realidad, en beneficio de la Unión Europea, sus ciudades, regiones y el comercio local y europeo.

Proyecto presentado ante el Comité de Peticiones del Parlamento Europeo en junio de 2021